
Estructura en continua formación y transformación
Desde su creación, la OSC viene renovando su plantilla de año en año, siendo más de mil los alumnos que en algún momento han participado en este ambicioso proyecto académico-artístico. Estas constantes transformaciones estructurales son consustanciales a la vocación y lógica académicas del proyecto, y que sorprendentemente lejos de suponer un obstáculo a la calidad interpretativa de la formación, abunda en su perfeccionamiento y progresión al asumir los alumnos de nuevo ingreso una responsabilidad a la altura de las exigencias por la reputación adquirida de la orquesta; así, la experiencia acumulada y los saltos cualitativos procurados por los diferentes proyectos realizados han forjado una estructura de una sorprendente fortaleza y solidez en la que el factor humano se acomoda con una lógica y seriedad naturales que no hacen sino afianzar e incrementar aún más un espíritu y personalidad tan marcados de la orquesta.
Juventud de la plantilla
Sus miembros reciben una formación especializada, artística y humana donde se ven potenciadas las habilidades sociales de conciliación, comprensión y búsqueda de equilibrios dentro y entre familias de instrumento. La orquesta y su proyección a través de una temporada de conciertos es una herramienta sumamente efectiva como instrumento público para poder visualizar el trabajo y evolución de las dotes interpretativas de los alumnos, así como del propio grupo, convirtiéndose al mismo tiempo en una gran plataforma de promoción de jóvenes valores. De entre todos estos alumnos en formación, llegan incluso aquellos más avezados a actuar como SOLISTAS en algunos de los conciertos programados. La labor formativa ha sido intensa, llegando a hacerse extensible incluso en algún momento a los alumnos de dirección a través de talleres, y quienes de una forma tan comprometida para ellos y para el grupo se han visto espoleados desde la confianza y seguridad transmitidas por el propio director titular Juan García. Igualmente, en esta labor formativa, los alumnos y ex alumnos integrantes de la OSC han participado esporádicamente en las diferentes fases de producción, hallándose actualmente algunos de ellos en el proceso de grabación del que sería la primera contribución en la edición de un CD y que esperamos pueda publicarse en el último trimestre de 2023.

Proyectos interdisciplinares
Ópera, teatro de títeres, teatro social, cine…, disciplinas artísticas con las que que la OSC ha trabajado, y que han aportado nuevas experiencias y nuevos niveles de conciencia a los alumnos; en teatros o al aire libre (experimentando las dificultades del viento para lectura de partituras, intrusiones acústicas ambientales o lumínicas…), en el escenario o en el foso (explorando situaciones novedosas como trabajar en práctica penumbra y con una dirección no volcada en exclusividad al grupo, sino partida simultáneamente entre dos planos, en escena y foso). Un nuevo marco, una nueva dimensión estética y experiencial que invitan al alumno a profundizar, reflexionar y asimilar nuevos significados y dimensiones de la música.
Compromiso con la actualidad
Al repertorio clásico, ejecutado ampliamente y por nutridas plantillas en numerosas ocasiones -tal como ha sucedido con la interpretación de sinfonías de Bruckner o Mahler-, se añade un repertorio contemporáneo, generalmente desconocido por el gran público y con el que la OSC ha querido colmar el vacío generado por las ausencias en la programación de otras instituciones; la OSC se muestra así como un baluarte o icono reivindicativo de la actualidad, con un fuerte compromiso por la difusión de nuevas visiones artísticas, siendo incluso protagonista de estrenos mundiales -obras de compositores como César Camarero, premio nacional de música- o nacionales -con obras tan aclamadas como poco ejecutadas como América Mágica de Ginastera o Grand Pianola Music de John Adams-. Esta esforzada labor ha sido ampliamente aplaudida por los profesionales de la creación musical -recordemos las reflexiones vertidas por los premios nacional de música Cristóbal Halffter o César Camarero- y parte de la crítica musical especializada, quienes han elogiado muy especialmente esta faceta de la orquesta de difusión y compromiso con los nuevos tiempos y estéticas. Esta labor de difusión no se ha parado aquí, y una arista más en su labor de difusión la hemos visto en proyectos de recuperación del patrimonio musical andaluz, interpretando la Obertura de la Reina Regente del sevillano Fernando Palatín, en un encuentro de tanto valor simbólico institucional y de tanta proyección como el Concierto de Apertura del curso 2019-20 de la Universidad de Sevilla.

Dimensión internacional
Desarrolla ambiciosas producciones propias con otras instituciones como la Universidad de Música Fryderyck Chopin de Varsovia (Ópera Così fan tutte), ejecución de un repertorio amplio y variado de compositores europeos y americanos de toda procedencia y estilos. Igualmente, han sido varios los directores de otros países invitados a dirigir la orquesta ocasionalmente en algunos de sus conciertos de temporada, e igualmente numerosos los estudiantes provenientes de otros países con programas internacionales de estudio como erasmus, erigiéndose así la OSC en estructura catalizadora de jóvenes valores europeos y procurando un prestigio institucional a quienes representa -Universidad de Sevilla y CSM Manuel Castillo- por el servicio público que promueve, asociado a valores como el de la excelencia académica y su proyección y visibilidad internacionales. La OSC recordemos es igualmente miembro de la Red Europea de Orquestas Universitarias, ENUO.
Multiplicidad de escenarios
Principalmente los escenarios de actuación han sido los espacios universitarios -principalmente ETS de Ingeniería-, pero igualmente auditorios tan señeros como los del Teatro de la Maestranza o Teatro Lope de Vega, bien como consecuencia del desarrollo natural de la propia temporada de conciertos de la OSC o contribuyendo a la consecución de programaciones propias de otras instituciones culturales como las de los teatros referidos o de instituciones musicales como la ROSS (tal ha sido el caso de participación de la OSC en los conciertos homenaje en el aniversario Bernstein). La creación y mantenimiento de una orquesta sinfónica demanda ineludiblemente recursos de orden humano y material -requiere de un presupuesto mínimo exigible para su propia existencia y un espacio lo suficientemente amplio donde poder desarrollar tanto el concierto como los ineludibles ensayos tutti, momento este último en el que se está verdaderamente construyendo la obra y donde el equilibrio y coordinación de las diferentes acciones de los alumnos se hace más necesaria. Precisamente por este último aspecto quiere la OSC de una forma sentida agradecer la cesión de instalaciones por otras instituciones (Fibes, Factoría Cultural…) y facultades o escuelas (ETS de Arquitectura, ETS de Ingeniería, BBAA e Iglesia de la Anunciación…), por haber sido especialmente sensibles al desarrollo de este proyecto de orquesta sinfónica juvenil e incluso mostrando su solidaridad y compromiso en momentos tan complejos como los derivados de crisis sanitarias decretadas por el gobierno y consiguientes dificultades administrativas.

Colaboraciones
A las colaboraciones con otras instituciones por la celebración de ensayos y conciertos de la OSC, se añaden colaboraciones en el desarrollo de ciertos proyectos que generalmente por su interés, complejidad o naturaleza han requerido de alianzas, con formaciones del ámbito formativo generalmente -alumnado de la ESAD o Fundación Barenboim Saïd; orquestas universitarias andaluzas integradas en el Proyecto Atalaya, como las de Jaén o Granada; coros como los de Manuel de Falla, Manuel Castillo, Ateneo de Sevilla y Escolanía Regina Coeli de Dos Hermanas-, pero también con formaciones profesionales como Zahir Ensemble o grandes solistas como Óscar Martín o la soprano de talla internacional como Natalia Labourdette.

